Reordenamiento en el tablero del peronismo chubutense

Editoriales 02 de agosto de 2022 Por Redacción Cerro 21
La "silbatina" al gobernador en Puerto Madryn, casi paraliza la transferencia de los fondos para pagar los sueldos de los trabajadores municipales. La llegada de Massa al Ejecutivo Nacional, le da un nuevo respaldo a Arcioni y avanzará con más fuerza las negociaciones del armado del Frente de Todos con Sastre y Luque.

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El abucheo recibido por el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, en medio de su discurso por el 157° Aniversario de la ciudad de Puerto Madryn, casi implosiona el acuerdo que mantiene con Sastre y Luque. La alianza transita un delicado momento y el “mal trago” que pasó el mandatario provincial, estuvo cerca de llevarlo a tomar una drástica decisión aleccionadora para con los “mellizos”.

Además, el desembarco de Sergio Massa al "superministerio" de Economía, Producción y Agricultura, configurará un reordenamiento del tablero político del peronismo chubutense. 

Amedrentamiento 

En el marco de la conmemoración del 157° Aniversario de Puerto Madryn, el jueves pasado Arcioni estuvo presente en la ciudad del Golfo, donde entregó aportes del tesoro provincial al municipio, realizó una gran recorrida y firmó convenios para la construcción de viviendas. Hasta ahí, todo marchaba sobre rieles. 

Pero en el momento que le tocó dar su discurso en el acto central, cuando el gobernador afirmó que “camina con la frente en alto porque cumple absolutamente todo lo que tiene que cumplir”, desde las gradas del gimnasio del Club Deportivo Madryn empezó una gran silbatina que interrumpió su alocución por completo

Visiblemente molesto, Arcioni apuntó contra Gustavo y Ricardo Sastre, que sólo atinaron a agachar la mirada. “Lo lamento señor intendente, lo lamento señor vicegobernador, no es lo que yo esperaba de una localidad a la que tanto le hemos dado”, se despachó el mandatario mientras bajaba del atril. 

Es sabido que Arcioni tiene dificultades para aceptar críticas y, según fuentes cercanas al gobernador, antes de retirarse de las instalaciones dio la orden a Alejandro Sandilo de frenar las transferencias que desde el Gobierno realizan todos los meses al Municipio para cubrir los fondos que necesitan para pagar el sueldo de los empleados municipales, una cifra cercana a los $100 millones de pesos. 

Desde la noche del jueves, el diálogo entre Rawson y Madryn estuvo totalmente cortado, lo que a más de uno puso los pelos de punta. El más preocupado por los sucesos fue el intendente de Comodoro Rivadavia, Juan Pablo Luque, que reconoce que su “posible” aventura como candidato del peronismo a la gobernación en 2023 depende de la supervivencia del acuerdo y la relación que mantiene con Arcioni y Sastre. Esa alianza, de la que todavía no se observan resultados, con un fuerte cortocircuito entre dos de los implicados, difícilmente pueda siquiera avanzar.

Finalmente, con varios “mediadores” de por medio, este lunes el gobernador habría dado marcha atrás la decisión de amedrentar a “los mellizos” pisando la manguera de los recursos. La consecuencia de la rencilla aún no se puede dimensionar, pero de seguro traerá aparejada una discusión en el “proto-armado” del Frente de Todos. 

El efecto Massa

Pero los movimientos que se produjeron en el Gabinete Nacional, también tienen su impacto en el tablero político chubutense. El desembarco de Sergio Massa al “superministerio” de Economía, Producción y Agricultura, reforzará la posición del gobernador Mariano Arcioni. El mandatario, que fue una pieza clave para la constitución del Frente Renovador en la provincia, observa que la llegada de su “amigo” al Ejecutivo Nacional le dará un espaldarazo para discutir el armado del peronismo con Sastre y Luque.

Con la novedad, Arcioni, que venía envalentonado con el virtual equilibrio económico alcanzado en la provincia a fuerza de regalías, ya no tendrá ningún prurito en definir a su conveniencia el marco en el que se desarrollarán las elecciones de 2023. En ese sentido, todo el ruido generado alrededor del posible desdoblamiento de los comicios quedará de lado, y seguramente - a pedido de su jefe político – se realizarán en misma fecha que las nacionales.

Todavía resta por ver el efecto que tendrá en Chubut la disminución del poder del presidente Alberto Fernández quien, en medio de una encrucijada que requiere medidas y resultados urgentes, decidió ceder espacios de conducción a otras fuerzas de la alianza de gobierno, donde ganaron peso las figuras de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el extitular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.

A esta altura, por cómo se van configurando las fuerzas políticas a nivel nacional y provincial, nadie puede descartar que las jefaturas políticas nacionales tendrán incidencia en la conformación del armado final en la provincia.

En tal sentido, no son pocos los dirigentes provinciales que se encuentran alineados a la posición de AF, como el intendente Juan Pablo Luque, y es probable que esa reorganización de las fuerzas en el Gabinete nacional pueda repercutir en el desarrollo del armado del FdT local. Si el rumbo del comodorense es encabezar la fórmula del peronismo chubutense, deberá trabajar rápidamente en ampliar “consensos” para su proyecto y tratar de sortear futuros condicionamientos

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