Movimientos electorales, candidaturas y sospechas de corrupción

Editoriales 08 de noviembre de 2022 Por Redacción Cerro 21
Se acerca el inicio del año electoral y se observan movimientos en todos los espacios políticos. El peronismo esquelense continúa en búsqueda de un proyecto que contenga a todos los espacios, pero la ansiada unidad tarda en aparecer. Juntos por el Cambio tendría confirmada la interna entre Taccetta y Ongarato, pero hay novedades que pueden afectar a ambas candidaturas, con la suma de irregularidades, desmanejo de fondos públicos y la confirmación del primer hecho de corrupción en el Municipio.

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A falta de dos meses del comienzo del año electoral, empiezan a ver movimientos en los distintos espacios políticos en Esquel. En búsqueda de un armado que contenga a todos los sectores, el peronismo inicio sus conversaciones en torno a la conformación de un proyecto para la localidad. Según trascendidos, los referentes convinieron darse 90 días para avanzar en la discusión. El justicialismo sabe que la única posibilidad de alcanzar el ansiado triunfo es a través de un camino de unidad

Por su parte, el debate sobre las candidaturas en la alianza de Juntos por el Cambio, parece estar más allanado. El escenario cambiemita sería de internas, donde el primer anotado por el Pro es el diputado nacional Matías Taccetta. Mientras que la UCR, sin una referencia clara, avanzaría con una nueva presentación de Sergio Ongarato. Sin embargo, ambas candidaturas podrían estar afectadas por los graves problemas financieros en el Municipio, el desmanejo de fondos públicos y envueltas en sospechas de corrupción.

El desafío del peronismo esquelense

El dilema de la “unidad” no es un problema que afecta exclusivamente el armado del Frente de Todos a nivel provincial. Los dimes y diretes sobre la conformación de una oferta electoral que contenga las expresiones de los candidatos “lanzados” del espacio, como Juan Pablo Luque y Ricardo Sastre, así como al sector del gobernador Mariano Arcioni, también se replican en la localidad cordillerana.

El peronismo esquelense tiene el desafío de superar las divisiones y mejorar la performance electoral de los últimos comicios. A falta de acuerdos, desde las elecciones de 2015 el espacio se sumergió en un derrotero continuo que lo llevó a tener representación mínima en el Concejo Deliberante. Entre renuncias y pedidos de licencia, la única banca que posee el PJ hoy se encuentra acéfala, a la espera de que el Consejo de Localidad logre destrabar el ingreso de Martín Escalona.

En ese marco, la única posibilidad que tiene el peronismo de recuperar el control del municipio es consolidar un acuerdo que contenga a todas las expresiones del espacio en la localidad. Y el escenario también se presenta favorable: con el desgaste del actual gobierno de JxC, la tensión que vive la alianza entre los sectores que responden al Pro y la UCR, los problemas financieros, el desmanejo de los fondos públicos y el hartazgo de los ciudadanos ante una gestión que no termina de responder las demandas de los ciudadanos, la situación es inmejorable.

No obstante, pese a los encuentros y reuniones en el PJ, la ansiada unidad peronista, aún no termina de aparecer. Hay varios nombres que fueron surgiendo, como el del joven secretario de Turismo de Trevelin, Juan Peralta, o la aventurada candidatura de la concejal de Chubut al Frente, Valeria Saunders, que nunca logró avanzar. Y los dirigentes más representativos del espacio, como el diputado provincial Rafael Williams y el diputado nacional Santiago Igon, tampoco definen qué van a realizar en la ciudad. 

En medio de esas indefiniciones, Arcioni también podría meterse en la discusión local, impulsando la candidatura del titular de la Lotería de Chubut, Luis María Aguirre. El funcionario es hombre de confianza del Gobernador y con fuerte vinculación con el sector identificado bajo el sello de Frente Renovador en la provincia.

Como se observa, la unidad en el peronismo esquelense es algo que puede tardar en madurar.  

Entre internas, irregularidades y hechos de corrupción

Hace tiempo que el debate sobre las candidaturas dentro de la alianza de Juntos por el Cambio en Chubut parece estar saldada. Las tensiones recurrentes entre los principales partidos que la integran, decantaron en que la oferta electoral cambiemita se dirima a través de internas. El delfín del Pro, Ignacio “Nacho” Torres, tiene consolidad su presentación como candidato a la Gobernación, la cual competiría contra una figura de la UCR, donde suena con fuerza el nombre del intendente de Rawson, Damián Biss.

En Esquel, el esquema atravesaría la misma suerte. El primero en confirmar su participación como candidato a intendente es Matías Taccetta, actual diputado nacional y exfuncionario de distintas gestiones en el Municipio, tanto peronistas como radicales, que formalizó su ingreso al Pro el año pasado. Por su parte, en la UCR no surge ningún nombre por fuera de Sergio Ongarato que, habilitada la posibilidad, entre amagues y “meditaciones” avanzaría en una candidatura para tratar de retener el control de la Jefatura local.

Asimismo, como lo expusimos, la candidatura de Ongarato también se debería a una cuestión de supervivencia propia por la cantidad de irregularidades administrativas dentro de su gobierno que todavía no pudo “resolver”, las cuales también arrastrarían a su exsecretario de Coordinación y Finanzas, Matías Taccetta

En efecto, ambos “candidatos” fueron actores relevantes de una gestión marcada por sospechas de ilícitos, como el caso del millonario alquiler por una oficina que jamás fue ocupada, el revuelo por la polémica asignación de créditos para “emprendedores”, los contratos y alojamientos para la capacitación de neurocoaching, entre otros. 

Pero un dato importante de las últimas horas, es el veredicto judicial de la “Causa Terminal de Ómnibus”, el cual confirmó el primer hecho de corrupción perpetrado durante el gobierno de Ongarato. Con el pedido de juicio abreviado, la exfuncionaria municipal Andrea Rowlands aceptó su culpabilidad por el robo de $2 millones de pesos y los cargos de “peculado, malversación de fondos públicos y falsedad ideológica”.

Sin embargo, el dichoso “acuerdo” también dejó sin sanción ejemplificadora a la primer imputada por hechos de corrupción en el municipio esquelense, quien accedió al beneficio de dos años de prisión en suspenso y la inhabilitación de ocupar cargos públicos. Y el acuerdo del juicio abreviado, también implica la suspensión de la investigación sobre el paradero final de los fondos.

En ese sentido, llama la atención la actuación de la Municipalidad en el juicio. Tanto Ongarato como Taccetta fueron quienes se presentaron en primer término a realizar la denuncia en la Fiscalía cuando se conoció el ilícito en 2020. ¿Cómo puede ser que, dos años después, se haya aceptado el juicio abreviado y que la justicia no profundice la pesquisa sobre el destino del dinero robado? ¿Tendrá relación con el contrato de asesoría que el hermano de la imputada tiene con una senadora nacional de JxC?

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